Foto cedida por Lisy D Andrea.

Lisy D`Andrea nació en octubre, apenas comenzada la tan afamada década del ochenta. Desde niña su amor y pasión por los caballos la acercaron al arte. Dibujarlos en todo momento representaba su sentir, con el tiempo fue estudiando y descubriendo así su propio estilo.
Montada en su juventud, hoy está instalada como una verdadera artista ecuestre. Goza de cerca el espíritu de sus propias yeguas y hace libres a todos los demás caballos con los trazos de su pincel.

¿Esto que sale tan feliz de tus manos, más allá del sentimiento, tienen alguna preparación académica?
En el 2005 me recibí de diseñadora gráfica, esto me dio herramientas muy importantes para armarme como artista. Pero… mientras le dedique varios años al diseño, algo siempre latía en mi corazón con estas criaturas libres y tan hermosas. Había algo que me llamaba al mundo de los caballos.

¿Desde un principio fue la pintura ecuestre?
Tengo desde que nací un profundo amor por los caballos, vendrá de algunas otras vidas, los vi por primera vez y sentí una unión muy fuerte. Primero empecé a pintar paisajes, luego me fui especializando en la pintura de caballos. Encontré en el arte ecuestre la manera de expresar mis sentimientos y todo lo que los caballos me trasmiten. Para mí es muy especial, así lo siento yo, el comportamiento del caballo es el espejo de nuestra mente, de nuestro ego-orgullo, de nuestros sentimientos, ellos perciben nuestras emociones.

¿Tenes caballos propios?
Sí. Un sueño hecho realidad. Logre tener mi primer caballo hace tres años. Me decidí y dije: “si quiero… ¡puedo!”. Investigue, averigüe y me compre a mi primer yegüita, la llame Alma. Pero la sorpresa fue al día siguiente, cuando me llama una amiga (la cual el padre tiene una cría hermosa de caballos de polo) y me dice: -papá te quiere regalar un potrillo- La emoción fue tal, que no podía sostener las lágrimas. Así nació mi segunda potranca, Lucero.
Aprendí que cuando deseas algo y te pones en ello, cuerpo, mente y alma vibrando con tu corazón, el universo lo escucha y lo atrae hacia vos. Pintar caballos también fue una forma de tenerlos, de traerlos hacia mí. Hace poco se me presento una oportunidad de tener a mi tercer yegua, una silla argentina llamada Hispania. La vínculo con Espona, la diosas celta protectora de los caballos y la naturaleza, con quien me siento muy identificada.

¿Qué crees que necesita un artista para pintar caballos?
Es una pregunta muy especial. Yo necesito conocerlos, tener contacto, ver sus expresiones, sus miradas, acariciarlos, entrar en su mundo. Así es como puedo sentir sus energías y llevarlas al lienzo.
Siempre digo que un buen artista debe conectarse con lo que va a pintar, captar su aura, saber trasladar eso a la obra, es lo que finalmente marca la diferencia.

¿Cuánto de sentimiento debe gobernar al artista?
El sentimiento que le ponemos a las cosas cuando las hacemos, es lo que el espectador luego va a captar de la obra, va a sentir esas mismas emociones. Lo digo por experiencia propia, en mis muestras hubo casos de personas que se emocionaban hasta las lágrimas. Un misterio, una realidad.

¿Cuál de tus cuadros es el favorito y porque?
Mi cuadro favorito es “Mirada Azul”. Esta pintura logra en mi una paz infinita y una conexión con los caballos, atreves de sus mirada única y mágica, que para mi emite luz y sabiduría.

¿Da la sensación que lograste colgar de un mismo hilo dos cuadros esenciales en tu vida, tu pasión por los caballos y tu profesión, es así?
Esta muy bien esa sensación, porque así es, lograr un equilibrio entre mi profesión y mi amor por los caballos me ayudo a definirme y unir dos cosas en una.

¿Hacia dónde crees que galopa tu crecimiento artístico, hay proyectos, hay nuevos sueños?
Considero que arriesgar es siempre una experiencia positiva. Los sueños son la puerta al desafío y a la motivación de vivir. Perseguir un sueño es para mí un gran reto. Los proyectos y las metas cumplen un papel muy importante en mi vida. Lo mismo que la amistad, la familia y la pareja.
Este año inicie un proyecto solidario que tenía en mente llamarlo “ARTECURA”, donde la misión es llevar arte, vida, color y alegría a los hospitales, a través de hermosas obras de arte. Eso es hoy uno de mis más importantes desafíos que estoy encaminando, se lo puede ver en facebook. Por suerte va creciendo muy bien. Por otro lado, sigo empujando con la energía que me llevo a crecer artísticamente, concretando varias muestras, exponiendo en La Rural en “Nuestros Caballos” por tres años seguidos. Sigo apostando a los desafíos, como exponer en distintos eventos de Equitación, Polo Y Eventos Artísticos. En 2009 fui invitada a mi primera muestra internacional en Italia, Verona: FIERA CAVALI, la exposición de caballos más grade del mundo, ese fue otro sueño hecho realidad y el actual sigue siendo poder vivir de lo que amo. Sé que con mis pinceladas puedo llegar al corazón de las personas y esa es una de las cosas más lindas que descubrí con el arte ecuestre.

Para finalizar Lisy nos agradece con sencillez y simpatía, como buena artista no se va sin antes firmar su obra. En esta ocasión lo hace dibujando un par de frases genuinas y así cerramos, manteniendo fresca su maravillosa rúbrica. “-Gracias al arte puede expresar aquellos sentimientos que estos mágicos animales “Los Caballos” nos transmiten.” “El arte es la expresión del alma, que desea ser escuchada… y en mis pinturas me encuentro yo, el universo y mis sentimientos más puros.-”

Diego Tavicco.

Foto cedida por Lisy D Andrea.

Comentarios

Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Protected with IP Blacklist CloudIP Blacklist Cloud